Editorial

Hay una diferencia grande entre defenderse y hacer como que nada pasó. Y en el medio de esa diferencia aparece otra vez Walter Cardozo intentando vender gato por liebre.

En septiembre de 2025 se filtraron audios que comprometían a concejales de Perico en presuntas coimas vinculadas al nuevo Centro Comercial. A partir de esas grabaciones, se realizó una denuncia en la Justicia contra la empresa y los ocho ediles que integraban el Concejo en ese momento. Entre ellos, Walter Cardozo, Anahi Juarez y Monica Sanchez.

La causa está en el Ministerio Público de la Acusación. Hace más de veinte días los involucrados fueron notificados formalmente para tomar conocimiento. Especialistas encuadran los hechos como defraudación a la administración pública y asociación ilícita.

Familiares directos de Cardozo (hermanos e hija) habrían tenido interés en acceder a locales dentro del nuevo centro comercial, eso fue expuesto públicamente cuando estalló el escándalo y comprometió seriamente a Cardozo.

El intendente Rolando Ficoseco declaró desierta la licitación y pidió la renuncia de todos los concejales involucrados. En ese contexto, la reciente campaña intentando despegarse del caso es al menos poco serio: la denuncia existe, la notificación existe, la investigación está en curso y los concejales participaron de las sesiones y votaciones vinculadas al tema.

Cuando los hechos están documentados, intentar simplificarlos en redes es solo una muestra de la desesperación y una prueba de que está asustado.