La festividad patronal reunió a fieles, vecinos y autoridades en una jornada de fe y tradición. Durante su visita, el mandatario provincial destacó la importancia de fortalecer el trabajo conjunto con las comisiones municipales y atender las necesidades de las comunidades del interior jujeño.

La localidad de Barro Negro vivió una jornada de fe, tradición y encuentro comunitario durante las fiestas patronales en honor a la Virgen del Rosario, que contaron con la participación del gobernador de Jujuy, Carlos Sadir, junto a autoridades locales, fieles y vecinos de la región.

La celebración incluyó una misa y una solemne procesión por las calles de la localidad, en una manifestación de la identidad religiosa y cultural de la comunidad. La organización de las actividades reflejó, además, el compromiso de la Iglesia, las instituciones y los residentes para mantener vivas las tradiciones que forman parte de la historia local.

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Durante su visita, Sadir compartió las actividades religiosas y dialogó con los vecinos para conocer la realidad de la zona. “Es un gusto conversar y participar de la misa y la procesión junto a los vecinos. Es un día tan emotivo para conmemorar a la Virgen del Rosario”, expresó.

Sadir destacó el trabajo conjunto con las comunidades del interior

En el marco de la celebración, el gobernador puso el acento en la importancia de mantener la presencia del Estado provincial en las localidades del interior y fortalecer la articulación con las autoridades locales para avanzar en la atención de las demandas de la población.

“Siempre es bueno llegar al interior de nuestra provincia, pensando y trabajando para nuestra gente, viendo las necesidades y, obviamente, buscando resolverlas”, afirmó.

Asimismo, destacó el acompañamiento a los funcionarios de la Comisión Municipal, con el objetivo de fomentar la participación y el trabajo coordinado entre los distintos niveles de gobierno.

Finalmente, Sadir reafirmó la importancia del esfuerzo conjunto de las instituciones para mejorar las condiciones de vida de los jujeños. “Con todas las instituciones se trabaja y se esfuerza, buscando de manera permanente que los vecinos estén mejor y apuntando a mejorar la calidad de vida de nuestra comunidad”, sostuvo.

La celebración de la Virgen del Rosario volvió a poner en primer plano el valor de las tradiciones religiosas como espacios de encuentro y pertenencia, al tiempo que permitió visibilizar la importancia de sostener el diálogo entre las autoridades y los vecinos de las pequeñas localidades del interior de Jujuy.