El secretario de Salud Mental de Jujuy advirtió que la soledad y el aislamiento son factores que requieren especial atención y reveló que uno de cada cuatro adolescentes consultados en un estudio provincial aseguró que no habla con nadie cuando atraviesa un problema grave.

La prevención del suicidio no depende solamente del sistema sanitario. También comienza en los vínculos cotidianos, en la familia, la escuela, el trabajo y los grupos de amigos. Así lo planteó el secretario de Salud Mental, Adicciones y Discapacidad de Jujuy, doctor Agustín Yécora, durante una entrevista con «La Mañana» de Sky Fm 106.1 Mhz, en la que puso el foco especialmente en la importancia de escuchar y acompañar.

“Lo común que suele atravesar una persona que está atravesando esta situación es que se siente sola”, explicó Yécora al referirse a las personas que atraviesan situaciones de riesgo.

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Según el funcionario, el aislamiento puede llevar a que una persona no se anime a pedir ayuda por miedo, vergüenza o prejuicios. Por eso consideró fundamental fortalecer los vínculos cotidianos.

“Escuchar y dar un abrazo son dos herramientas preventivas en salud mental que tienen un potencial enorme y no hace falta estudiar para eso”, afirmó.

Yécora sostuvo que dedicar incluso unos minutos a una persona que no está atravesando un buen momento puede abrir una puerta para que pueda expresar lo que le sucede.

“Ese pequeño momento para nosotros es clave porque eso salva vida”, remarcó.

Uno de cada cuatro adolescentes no habla con nadie

Uno de los datos que más llamó la atención durante la entrevista estuvo relacionado con los adolescentes.

Yécora señaló que, de acuerdo con el último censo realizado entre estudiantes de enseñanza media de Jujuy, uno de cada cuatro adolescentes manifestó que cuando tiene un problema grave no lo habla con nadie.

El funcionario explicó que otro grupo señaló que recurre principalmente a su madre, mientras que otro porcentaje busca hablar con amigos.

“Este porcentaje que no habla con nadie, que no siente que nadie lo pueda escuchar, es algo que nos llama poderosamente la atención”, sostuvo.

Para el secretario, las transformaciones en las formas de relacionarse después de la pandemia también plantean nuevos desafíos para las familias y las instituciones educativas.

En particular, mencionó el crecimiento de los vínculos mediados por redes sociales y la velocidad con la que circula actualmente la información.

“Se han ido modificando las formas de vincularse”, señaló, y consideró que las nuevas dinámicas de interacción constituyen un desafío para los adultos a la hora de comprender las experiencias de adolescentes y jóvenes.

La escuela como espacio de detección temprana

Yécora destacó además el papel de las instituciones educativas en la prevención y detección de situaciones de riesgo.

Explicó que el Ministerio de Educación forma parte de la mesa intersectorial de prevención, asistencia y posvención, y que ante situaciones que involucran a estudiantes se articula con directivos, docentes y otros integrantes de la comunidad educativa.

La estrategia busca que la intervención no quede limitada al consultorio, sino que pueda construirse una red de cuidado alrededor de la persona.

“Hay que ir acompañando todo ese proceso para justamente poder ir mitigando los riesgos”, explicó.

El funcionario también señaló que la articulación incluye a organismos públicos, municipios, organizaciones de la sociedad civil y la Universidad Nacional de Jujuy, con estrategias que pueden adaptarse a cada localidad.

Soledad, bullying y violencia

Al ser consultado específicamente por el bullying, los conflictos familiares, la violencia y el aislamiento social, Yécora puso el énfasis en un factor por encima de los demás.

“De todas esas que nombraste, la más grave es la soledad, el aislamiento o la soledad, ese es el indicador en Jujuy desde el que más nos preocupa”, afirmó.

Sobre el bullying, señaló que la viralización a través de las redes sociales puede ampliar su impacto y prolongar sus consecuencias.

“Al viralizarse se vuelve masiva y es como que perdura en el tiempo, entonces esto tiene un impacto mayor”, explicó.

Frente a este escenario, el secretario sostuvo que fortalecer la comunicación, la tolerancia y la capacidad de construir vínculos son componentes centrales del cuidado de la salud mental.

Pedir ayuda también es una forma de prevención

Desde el sistema público de salud de Jujuy se encuentran disponibles distintos canales de atención. La línea 0800 888 4767 funciona las 24 horas, mientras que el SAME 107 brinda respuesta ante emergencias en salud mental. También existe atención mediante Salud Mental Digital de lunes a viernes de 8 a 20 y atención en hospitales y centros de salud.

El Ministerio de Salud provincial sostiene además que la consulta no necesariamente debe ser realizada por quien atraviesa una situación de riesgo: familiares y amigos también pueden comunicarse para recibir orientación.

La idea central que dejó Yécora durante la entrevista fue que la prevención puede comenzar antes de que una situación se convierta en una emergencia: acercarse, escuchar sin juzgar, acompañar y facilitar el acceso a ayuda profesional pueden convertirse en acciones concretas de cuidado.