La propuesta teatral de la compañía jujeña tuvo una gran recepción en el Teatro Estación Perico. La comedia, inspirada en el mito del lobizón y atravesada por el humor popular, llegó a la ciudad después de meses de trabajo y presentaciones en distintas localidades.

La Compañía Teatral Tres de Quesos protagonizó una gran jornada cultural en el Teatro Estación Perico con la presentación de “Érase una vez, el Lobizón”, una comedia que recupera uno de los mitos populares más conocidos y lo transforma en una propuesta cargada de humor, identidad y entretenimiento para toda la familia.

Tras la presentación, Gustavo Ramírez, integrante de la compañía, destacó el valor de acercar producciones teatrales independientes a distintas localidades de Jujuy y celebró la posibilidad de reencontrarse con el público periqueño.

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NO a la reforma laboral

“La obra, la verdad que es muy divertida”, expresó Ramírez al explicar que la propuesta toma como referencia la historia de Nazareno Cruz y el Lobo, el recordado radioteatro de décadas pasadas que posteriormente fue llevado al cine por Leonardo Favio.

Según explicó, la compañía decidió abordar ese universo desde una mirada propia: “Rescatamos un poco de eso, un poco más libre, desde el humor, desde el humor criollo, el humor popular, y hacemos una comedia muy divertida”.

La propuesta no solo busca entretener, sino también generar un espacio de encuentro entre generaciones. En ese sentido, Ramírez remarcó que se trata de una obra pensada para disfrutar en familia y que tanto niños como adultos pueden encontrar en los personajes y situaciones un motivo para reír.

“Es un trabajo muy lindo para que lo vea la familia entera”, sostuvo.

Seis meses de trabajo para llegar al escenario

Detrás de los 60 minutos que dura la obra existe un importante proceso de preparación. Ramírez explicó que el espectáculo comenzó a gestarse varios meses antes de su estreno, con ensayos y una importante tarea de producción.

“Esta obra se estrenó el año pasado, en octubre del año pasado, pero estuvimos seis meses trabajando para llegar al 18 de octubre del año pasado que pudimos estrenar”, relató.

El proyecto reúne a cuatro actores, un técnico y un equipo que participa en distintas áreas, desde el diseño de imagen y las redes sociales hasta la confección de vestuario y la propuesta escenográfica.

Para el actor, todo ese trabajo representa además un desafío económico para quienes apuestan por producir teatro de manera independiente.

“Es una gran inversión económica importante también poder llevar adelante un proyecto teatral autogestivo, independiente”, señaló.

Los ensayos se extendieron durante meses, con encuentros de dos o tres veces por semana y jornadas de entre dos y tres horas. Además, el grupo adaptó parte del material original para darle una identidad más cercana al público jujeño.

“Nosotros actualizamos un poquito y lo trajimos un poco más a nuestra provincia”, explicó Ramírez, en referencia a la adaptación de algunos gags y situaciones originalmente vinculados con la provincia de Buenos Aires.

Teatro independiente que apuesta por recorrer Jujuy

“Érase una vez, el Lobizón” ya tuvo presentaciones en San Salvador de Jujuy y otras localidades, y la llegada a Perico significó una nueva oportunidad para ampliar el recorrido de la producción.

“Es nuestra primera llegada a Perico”, destacó Ramírez, quien recordó además que años atrás la compañía ya había presentado otra comedia en el Teatro Estación Perico.

Una de las características de la obra es su facilidad para trasladarse y adaptarse a diferentes espacios. “Es muy viajera la obra”, explicó el integrante de Tres de Quesos, al señalar que cuentan con un dispositivo escenográfico que puede armarse y desarmarse en aproximadamente 20 minutos.

Una invitación a recuperar la alegría

Más allá de la propuesta artística, Ramírez puso el acento en la importancia de generar espacios de recreación en momentos atravesados por dificultades económicas y sociales.

“En el contexto que estamos viviendo, tan crítico, donde uno está renegando mes a mes, para llegar a fin de mes justamente, reírse un rato creemos que hace bien, y que es sanador, hoy por hoy”, reflexionó.

Desde esa mirada, el teatro aparece como una alternativa para compartir, encontrarse y disfrutar de un momento diferente, transformando el escenario en un espacio de encuentro comunitario.

La obra tiene una duración aproximada de 60 minutos, una característica que, según Ramírez, permite combinar la salida teatral con otras actividades durante la noche.

“Para mí hoy es un planazo”, resumió.

Con “Érase una vez, el Lobizón”, la Compañía Tres de Quesos reafirma así el aporte del teatro independiente a la cultura jujeña, llevando una propuesta de humor y entretenimiento a diferentes localidades y demostrando que detrás de cada función existe un importante trabajo colectivo, artístico y humano.