La abogada Anabel Huanca fue reconocida por el Colegio de Abogados y Procuradores de Jujuy por su trayectoria profesional, en el marco del acto conmemorativo por el Día del Abogado y la Abogada. Con más de una década de ejercicio, destacó el compromiso social de la profesión, el acompañamiento a sectores vulnerables y la importancia de sostener la esperanza de quienes buscan justicia.
Durante el acto por el Día del Abogado, Anabel Huanca recibió una distinción por su trayectoria, reconocimiento que definió como “muy importante” y especialmente emotivo por el significado que tiene para quienes ejercen la profesión.
“Es un reconocimiento muy importante del Colegio para nosotros los abogados por el tema de la trayectoria, tantos años ejerciendo la profesión y debiéndonos a la sociedad, cumpliendo nuestro compromiso que vamos renovando día a día con todos los justiciables”, expresó.
La profesional resaltó además la emoción que significó compartir la ceremonia junto a colegas del Foro del Derecho. “Fue un hermoso acto, muy emocionada y realmente muy emotivo para todos los que formamos parte del Foro del Derecho”, señaló.
Una profesión vinculada al compromiso social
A lo largo de su carrera, Huanca desarrolló distintas iniciativas y acompañó especialmente a personas y sectores en situación de vulnerabilidad. Entre sus experiencias mencionó el trabajo con adultos mayores, adolescentes en tratamiento por adicciones y mujeres en situaciones vinculadas con la perspectiva de género.
“En el desarrollo de la profesión a lo largo de estos años he trabajado con diferentes proyectos y aportando a los sectores vulnerables”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que ejercer la abogacía implica mucho más que conocer las normas y procedimientos jurídicos.
“Con la abogacía uno conoce cada historia, defiende cada situación, no es solamente conocer las leyes, sino sostener la esperanza de cada individuo que se acerca, entonces luchar por sus derechos”, afirmó.
Para Huanca, esa dimensión humana constituye una parte fundamental de su trabajo cotidiano y del compromiso que asumió al elegir la profesión.
Un sueño que nació en la infancia
Uno de los aspectos más significativos de su historia profesional es que la elección de la abogacía nació cuando era niña y se mantuvo como una vocación a lo largo del tiempo.
“A muy poca gente le pasa de poder llegar a cumplir su sueño de niña, esto de abogacía, de elegir la profesión y la carrera”, recordó.
La profesional contó que su interés por el Derecho surgió durante los primeros años de la escuela primaria, mucho antes de comenzar la secundaria o pensar formalmente en una carrera universitaria.
“Es un sueño del que disfruto y del que pude concretar gracias a mis padres”, sostuvo.
Y resumió el significado de su recorrido con una frase que refleja el valor personal que tiene su profesión: “La abogacía es un sueño cumplido”.
El acompañamiento de sus primeros años
Huanca recordó especialmente sus comienzos junto al doctor Miguel Ángel Burgos, a quien reconoció como una figura fundamental en su formación profesional.
“Tuve mis inicios con el doctor Miguel Ángel Burgos, a quien agradezco haberme dado las bases, haberme acompañado y sostenido en sus principios”, manifestó.
También destacó las dificultades económicas que debe afrontar un profesional al comenzar su carrera independiente, desde la instalación de un estudio hasta la adquisición de libros y herramientas necesarias para trabajar.
“La mayor dificultad para todo abogado es iniciarse con la estructura, lo que es poder afrontar los gastos que hacen a la carrera, pararte con un alquiler, un estudio, comprarte tu propio libro”, explicó.
Sin embargo, destacó que el acompañamiento y los consejos de colegas pueden ser determinantes para superar esos primeros obstáculos.
“Siempre que alguien más, otro colega lo necesite, siempre está abierto el estudio para hacer lo mismo”, afirmó, reivindicando la importancia de ayudar a quienes recién comienzan.
La maternidad y una mirada más sensible del Derecho
Entre las experiencias que marcaron un antes y un después en su vida profesional, Huanca señaló especialmente la maternidad, que modificó su manera de comprender determinadas situaciones sociales y familiares.
“Con la maternidad, creo que he tratado, he sido mucho más sensible a las necesidades, he cambiado totalmente el punto de vista, el tacto que uno tiene que tener con cada situación”, expresó.
La perspectiva de género ocupa actualmente un lugar central en su trabajo y en el acompañamiento que brinda a mujeres que atraviesan diferentes situaciones de vulnerabilidad.
“La maternidad sobre todo me ha movido muchísimo y a la par de entender lo que atravesamos todas las mujeres, las madres y las situaciones de vulnerabilidad a las que nos vemos expuestas”, sostuvo.
Una profesión que también se transformó
Huanca también se refirió a los cambios que experimentó la abogacía en los últimos años, especialmente a partir de la pandemia, cuando el sistema judicial debió acelerar su proceso de modernización.
“Con pandemia la profesión se fue modificando, actualizando, modernizando”, explicó.
En esa transformación, destacó la incorporación de herramientas digitales al trabajo cotidiano de los profesionales.
“Tenemos un sistema digital que es fantástico, que nos permite acelerar, ser más inmediato en las peticiones, en las solicitudes y gestionar de otra manera”, señaló.
Para acompañar esos cambios, consideró fundamental la capacitación permanente de los abogados y la adaptación a las nuevas necesidades de la sociedad.
Compromiso y transparencia, los valores esenciales
Al referirse a los valores que deben guiar el ejercicio profesional, Huanca fue contundente: “El compromiso y la transparencia”.
Según explicó, ambos principios resultan fundamentales debido a la confianza que las personas depositan en los profesionales cuando atraviesan situaciones que requieren asesoramiento y representación legal.
“El compromiso ante todo con lo que uno asume con la palabra de uno mismo y el ser transparente con los clientes, con los justiciables, que son los que realmente confían en nosotros”, afirmó.
“No me imagino dejando de ejercer”
La relación de Huanca con la profesión trasciende lo estrictamente laboral. Consultada sobre la posibilidad de abandonar algún día la abogacía, aseguró que actualmente no se imagina fuera de ella.
“No me imagino dejando de ejercer porque es mi vida, es una elección”, expresó.
Y agregó: “Yo creo que es una elección para siempre que hice en su momento”.
Lejos de considerar su trayectoria como una etapa concluida, aseguró que continúa disfrutando del ejercicio profesional y renovando diariamente su compromiso.
“Hoy por hoy es mi elección diaria. Y disfruto muchísimo. Tengo el gusto de poder disfrutarlo, así que lo vivo de esa manera”, sostuvo.
Un mensaje de esperanza para las nuevas generaciones
En el Día del Abogado, Huanca también dirigió un mensaje especialmente a los jóvenes profesionales que están dando sus primeros pasos.
“A los jóvenes, a los noveles abogados, les doy muchas esperanzas, mucha fuerza. Que no bajen los brazos”, manifestó.
En ese sentido, remarcó que la profesión ofrece múltiples espacios de desarrollo y que siempre existe una demanda social para quienes deciden ejercerla con compromiso.
“Siempre hay alguien que nos necesita. Siempre, en todas partes, en todos los sectores, en todos los ámbitos educativos, políticos, sociales”, afirmó.
Y sintetizó su mensaje en una invitación a confiar en las propias capacidades: “Mucha fe a creer, a creer en nosotros mismos, y a creer en la profesión”.
El consejo a aquella niña que soñaba con ser abogada
Finalmente, Huanca imaginó qué le diría a aquella niña que alguna vez soñó con convertirse en abogada y que veía el camino universitario como algo interminable.
Su respuesta fue tan sencilla como emotiva: “Ya está, ya llegaste, lo lograste”.
Después de más de una década de ejercicio profesional, reconoció que el camino tiene momentos buenos y otros difíciles, pero que todos forman parte de la experiencia.
“A disfrutar de todo esto de lo bueno y de lo malo. Porque no solamente todo es bueno, a veces pasan cosas que uno no quiere, no se resuelven de determinada manera. Pero hay que disfrutar de todo porque uno lucha constantemente”, expresó.
Y cerró con una frase que resume el significado de su recorrido: “Así que lo logramos y acá estamos”.
La distinción recibida por Anabel Huanca se convirtió así no solamente en un reconocimiento a sus años de ejercicio profesional, sino también en una oportunidad para poner en valor una concepción de la abogacía basada en el compromiso, la sensibilidad, la capacitación permanente y, especialmente, en el acompañamiento de las personas que buscan justicia.

