Ante el proyecto oficialista para expropiar inmuebles en la zona de Alto Comedero para iniciar la construcción de un nuevo trazado vial, la Bancada de la izquierda coincidió con la necesidad de la obra, aunque dejó expresadas profundas diferencias con la mecánica del proyecto expropiador y la forma en que se financiaría la misma.
El diputado Gastón Remy (PTS-FITU) se pronunció sobre el proyecto vial destinado a descongestionar el tránsito y reducir accidentes en una zona de alto crecimiento poblacional, como es Alto Comedero. Si bien remarcó que desde la izquierda “estamos a favor de que la obra pública se concrete porque es una necesidad real para la gente”, denunció serias irregularidades e incertidumbres en el esquema financiero y de expropiaciones impulsado por el oficialismo.
Remy alertó sobre los principales puntos críticos del proyecto:
Expropiaciones a medida del negocio inmobiliario: Denunció que se expropiarán tierras con pago del Estado a empresas inmobiliarias y familias tradicionales, sin especificar montos ni revisar cómo esas firmas se quedaron con terrenos que podrían haber sido fiscales. “No se puede aplicar el mismo criterio ni pagarle del mismo modo a quien heredó un terreno que a las empresas que hacen negocios inmobiliarios”, sostuvo.
Cheque en blanco y sobreprecios: El Ejecutivo solicita autorización para endeudarse por hasta 85 millones de dólares (o su equivalente en pesos) sin presentar un presupuesto certero de la obra. Remy advirtió sobre el riesgo de repetir escándalos del pasado: “No queremos que vuelva a pasar como con la autopista Yala, donde el costo se multiplicó varias veces. Hoy nos piden autorizar casi 6 millones de dólares por kilómetro sin precisiones”.
Deuda innecesaria para Jujuy: El monto solicitado equivale al 80% de todo lo que paga la provincia al año por servicios de deuda. El legislador recordó que, según la propia Cuenta de Inversión, Jujuy contaba a diciembre con más de $453.000 millones en inversiones financieras y $150.000 millones en adelantos de coparticipación, recursos suficientes para financiar la obra sin recurrir a nuevo endeudamiento en moneda extranjera.
“No nos oponemos a las obras que el pueblo necesita, nos oponemos a votar a ciegas un endeudamiento enorme y a que la obra pública sea un curro. Exigimos un control directo de los trabajadores sobre el presupuesto y la ejecución para garantizar transparencia”, concluyó Remy.
Fuente: La Izquierda Diario

