El sindicato aseguró que el primer día de la medida de fuerza registró un alto acatamiento, cuestionó la política salarial del Ejecutivo y convocó a una masiva movilización provincial. Además, acusó al Gobierno de intimidar a los trabajadores y de desatender el deterioro de la educación pública.
El Centro de Enseñanza Media y Superior (CEDEMS) afirmó que el primer día del paro docente en Jujuy tuvo un fuerte respaldo de los trabajadores y lanzó duras críticas contra el Gobierno provincial, al que acusó de responder con «amenazas» y «persecución» en lugar de brindar soluciones al conflicto salarial y educativo.
En diálogo con el periodista Marcos Huanca de Sky FM 106.1, el dirigente docente Andrés García sostuvo que la medida de fuerza reflejó el creciente malestar del sector. «Está saliendo con un acatamiento muy importante. Acá en la plaza nos hemos juntado los docentes de nivel primario, secundario y superior. Estamos en un plan de lucha unificado», expresó.
Según indicó, el paro alcanzó «un acatamiento de arriba del 60% en el nivel secundario y arriba del 70% en el primario», cifras que, a su entender, evidencian la magnitud del descontento.
García aseguró que el reclamo excede el aspecto salarial y responde a una crisis económica que afecta a toda la comunidad educativa. «No sólo peleamos por los docentes sino por toda la comunidad educativa, por las familias y por el resto de los trabajadores. Hay que elevar los salarios y bajar las tarifas porque no se puede seguir viviendo así, es insostenible la situación», afirmó.
El referente sindical describió un panorama social crítico y señaló que muchos docentes deben endeudarse para afrontar gastos básicos. «Nos estamos endeudando para poder pagar la luz, nos endeudamos para poder ir al supermercado y muchos tenemos otros empleos porque no alcanza sólo con trabajar como docentes», remarcó.
Uno de los cuestionamientos más severos estuvo dirigido a la respuesta oficial frente al conflicto. García acusó al Gobierno de Jujuy de intentar desalentar la protesta mediante advertencias de sanciones y descuentos salariales. «El Gobierno, en vez de atender la situación urgente que hay en las escuelas y en las familias trabajadoras, sale a amenazar todo el tiempo. Tendrían que dejar de perseguir y generar miedo para empezar a dar respuestas», manifestó.
En ese sentido, rechazó las declaraciones del vocero oficial y sostuvo que las advertencias de aplicar descuentos carecen de sustento. «Lo único que hacen es amenazar a los trabajadores cuando deberían convocar a paritarias y escuchar los reclamos de la docencia», sostuvo.
El dirigente también vinculó el conflicto con la política económica provincial y cuestionó el destino de los recursos generados por la actividad minera. «Estamos en una provincia que tiene un superávit millonario y exportaciones mineras. ¿Qué es lo que festejan? Cuatro o cinco empresas saquean nuestra provincia mientras el pueblo vive cada vez peor con salarios que no alcanzan para nada», disparó.
Además del reclamo salarial, García enumeró otras demandas del sector, entre ellas mayor inversión en infraestructura escolar, fortalecimiento de los comedores, incorporación de profesionales para los equipos de orientación, atención a la salud mental de docentes y estudiantes, y la suspensión de resoluciones que, según denunció, restringen el acceso a cargos y horas cátedra.
Finalmente, confirmó la continuidad del plan de lucha con una movilización provincial y convocó a toda la sociedad a acompañar la protesta. «Estamos llamando a que todo el mundo se exprese contra estas amenazas a la docencia. Lo único que estamos haciendo es reclamar medidas que la educación pública necesita y que son completamente legítimas», concluyó García.

