La secretaria gremial de ADIUNJu, Gabriela Gresores, cuestionó con dureza al Gobierno nacional en medio de la semana de paro universitario y aseguró que la situación salarial docente es “crítica”, al tiempo que advirtió que existe un “flagrante incumplimiento” de la ley de financiamiento universitario.

En declaraciones con el periodista Marcos Huanca de SKY FM, Gresores sostuvo que el conflicto se profundiza por la falta de respuestas oficiales y afirmó: “Lo que reclamamos es que el Gobierno se ajuste a derecho. Es una locura: tiene que cumplir la ley”. Según explicó, la normativa vigente establece una recomposición superior al 50% y una actualización del presupuesto universitario, pero “no se cumple ni se convoca a paritarias”.

La dirigente fue más allá y acusó al Ejecutivo de actuar por fuera del marco legal: “Está en un flagrante delito. Si fuéramos cualquiera de nosotros, ya tendríamos apremios por la fuerza pública”. En ese sentido, cuestionó además la intención de impulsar una nueva legislación que, según indicó, “implica cortar la autonomía universitaria” y dejar el manejo de fondos “a decisión discrecional de un funcionario”.

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NO a la reforma laboral

En relación al impacto del conflicto, Gresores describió un escenario de fuerte deterioro salarial: “Estamos trabajando prácticamente sin salario. Hay docentes que cobran entre 280 mil y 500 mil pesos. Es un trabajo prácticamente gratuito”. Y agregó: “No hay manera de sostener los gastos para ir a trabajar con esos ingresos”.

La referente sindical responsabilizó directamente al Gobierno, encabezado por Javier Milei, por el funcionamiento del sistema educativo: “Los que ponen en peligro la universidad pública es el Gobierno nacional, no nosotros”. En esa línea, remarcó que las medidas de fuerza responden a la falta de ingresos y de financiamiento: “Ni siquiera mandan la plata para pagar la luz. No existe una institución que pueda funcionar así”.

Además, denunció la ausencia de diálogo: “El Gobierno convocó algunas veces a paritarias que cerró sin recibirnos y hace meses que ni siquiera las abre. No hay ningún funcionario que reciba a los sindicatos”. Según precisó, la pérdida salarial acumulada ronda el 60%.

Sobre el clima interno, Gresores advirtió que el sector atraviesa una situación límite: “Hay una extrema precariedad, a esta altura de desesperación de los compañeros”. Pese a ello, confirmó la continuidad del plan de lucha con nuevas medidas de visibilización y otro paro previsto para fines de mes.

Finalmente, dejó un mensaje con fuerte contenido político: “El problema es que este Gobierno quiere un país pequeño para muy pocos, con grandes mayorías sin futuro. No interesa si se mueren de hambre”. Y convocó a la sociedad a involucrarse: “Está en juego el futuro de la universidad pública, no una cursada o un profesor”.

La semana de paro continúa con actividades en Jujuy, mientras crece la tensión entre los gremios docentes y el Gobierno nacional sin señales concretas de soluciones, mientras esta semana los anuncios del indice de inflación sumaron más preocupaciones.