En la radio, la mañana tenía ese tono de víspera. Afuera, la provincia respiraba carnaval y memoria. Adentro, la historia pedía palabra. En el marco de un nuevo aniversario de la Batalla de Humahuaca, Sky FM 106.1 conversó con el abogado, ex juez y presidente del Instituto de Historia General Arias, Isidoro Cruz, un hombre que habla del pasado como quien enciende una antorcha.

“Estamos ante un acontecimiento que nos dio identidad como argentinos y como jujeños”, dice con serenidad. Y la frase no suena a consigna, sino a convicción.

La batalla que sostuvo el sueño continental

Cruz retrocede en el tiempo con precisión de cronista y emoción de quebradeño. Enero de 1817: mientras José de San Martín cruza la Cordillera de los Andes para desplegar su plan continental, una poderosa invasión realista —más de 7.500 hombres al mando de De la Serna— avanza por el norte.

La retaguardia española se instala en Humahuaca. Allí guardan armas, víveres, refuerzos. Allí late el corazón logístico de la invasión.

“El 1° de marzo de 1817, Manuel Eduardo Arias golpea en Humahuaca y deja sin respaldo a los realistas. Los obliga a retroceder. Eso permitió que San Martín continuara su campaña”, explica Cruz.

Ese gesto, dice, no fue apenas un combate: fue una bisagra. Un acto silencioso que sostuvo la epopeya continental.

De coronel olvidado a general reivindicado

Durante décadas, el nombre de Manuel Eduardo Arias permaneció en un segundo plano. “Lo conocíamos como coronel —recuerda Cruz—, pero no se había dimensionado la trascendencia de su acción”.

El Instituto que preside impulsó investigaciones, publicaciones y gestiones que culminaron con su ascenso honorífico a general. Monumentos, espacios públicos y contenidos escolares comenzaron a llevar su nombre. La historia, lentamente, recuperó su equilibrio.

“Es un acto de justicia con nuestra memoria”, afirma.

La patria como pertenencia

En un festival, un cantor popular lanzó una frase que quedó resonando: “Aquí nació la patria”. Cruz la retoma y la desarma con paciencia.

“Que no sea una frase vacía. Tenemos que poder explicar por qué en Jujuy nació la patria”, sostiene.

Habla del Éxodo Jujeño, de las invasiones, de las milicias improvisadas que combatían sin uniformes ni pertrechos. Habla de hombres y mujeres que, sin más bandera que la libertad, resistieron en la puerta norte del territorio.

“Una nación no es solo territorio y población; es su historia. Es el espíritu que la sostiene”, reflexiona.

Sembrar historia para cosechar identidad

Desde 2017, año del bicentenario, la Batalla de Humahuaca fue incorporada a la currícula escolar. El programa “Semillero de Historia” convocó a estudiantes de toda la provincia para investigar, escribir, filmar, crear. Este año, anuncia Cruz, verá la luz un libro con esos trabajos.

“No se trata solo de recordar fechas. Se trata de generar pertenencia”, explica.

El Instituto también proyecta nuevas actividades académicas y culturales, visitas a Tucumán —donde se conservan banderas tomadas en batalla— y una reestructuración que fortalezca su misión.

Un mensaje al interior jujeño

Antes de despedirse, Cruz deja una imagen que queda flotando en el aire:

“No seamos argentinos solamente cuando salimos campeones del mundo. Sintámonos argentinos todos los días, sabiendo que nacimos en una tierra de héroes”.

Y concluye con una invitación que es casi un mandato amoroso:
“Preparémonos para explicar por qué en Jujuy nació la patria”.

La radio sigue su curso. Afuera, el viento de la Quebrada parece repetir la consigna. La historia, cuando se la cuenta con pasión, no es pasado: es raíz viva.