Tras la aprobación en Diputados de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, la diputada provincial del Frente de Izquierda, Natalia Morales, cuestionó con dureza el tratamiento legislativo, denunció un “acuerdo entre oficialismo y sectores colaboradores” y llamó a profundizar las medidas de fuerza de cara al debate en el Senado.

En diálogo con el programa radial «Preso en mi Ciudad» de Sky FM 106.1, Morales aseguró que la iniciativa “está pasando con mucho rechazo” y la calificó como una “reforma laboral esclavista”. Según afirmó, el malestar social “ha obligado a la CGT, que venía negociando con el Gobierno, a convocar al paro nacional”, el cual —sostuvo— “se expresó con mucha fuerza, incluso acá en la provincia”.

Críticas al tratamiento “exprés” y al rol de legisladores

La diputada cuestionó que el proyecto se haya aprobado “de forma exprés, sin debate y sin tratamiento en comisiones”, y apuntó contra bloques que facilitaron el quórum. “El oficialismo pudo funcionar gracias a la colaboración de otros sectores políticos que responden a gobernadores provinciales, como la UCR o incluso el mismo PJ, además del PRO, que le garantizó primero quórum y después votos afirmativos”, señaló.

En ese sentido, mencionó que en Jujuy “los votos libertarios” contaron también con acompañamiento de diputados radicales, lo que —según su mirada— “permitió que esta reforma se apruebe en el Congreso”.

Morales sostuvo que el discurso oficial de enfrentar “a la casta” quedó desmentido: “Más que enfrentar a la casta, le declararon la guerra a los trabajadores”.

“No está nada dicho todavía”

Pese a la media sanción, la legisladora consideró que el debate sigue abierto. “No está nada dicho todavía en relación a qué va a suceder con la reforma”, afirmó, y remarcó que el proyecto vuelve al Senado por las modificaciones introducidas, entre ellas la eliminación del artículo vinculado a las licencias médicas.

Sobre ese punto, cuestionó la explicación oficial: “Es una justificación decir que no se dieron cuenta. Ese artículo ya era insostenible de justificar porque implicaba que alguien pudiera cobrar la mitad de su salario por enfermarse”.

Para la diputada del Frente de Izquierda, el tratamiento acelerado responde al creciente descontento social: “El tratamiento exprés obedece a que el malestar crece. A medida que se empieza a conocer más de qué se trata la reforma, no hay apoyo”.

Cierre de FATE y clima social

Consultada por el cierre de la empresa FATE y la situación de 920 trabajadores, la diputada vinculó el conflicto con el contexto nacional. “Es el accionar de millonarios empresarios que anuncian crisis cuando no la tienen. Lo que buscan es aplicar una reforma laboral de hecho”, denunció, y agregó que los trabajadores “están dispuestos a defender su puesto de trabajo y van a dar pelea”.

En cuanto a las críticas del Gobierno hacia las protestas, sostuvo que existe una estrategia de estigmatización: “Hay una campaña para demonizar a quienes resisten y protestan. La reforma laboral incorpora artículos que atacan la organización sindical y el derecho a la protesta”.

A pesar de la aprobación en Diputados, la referente del Frente de Izquierda anticipó nuevas medidas: “Vamos a redoblar la organización y convocar a la movilización activa. Es un momento en el que es necesario rebelarse y accionar colectivamente en todo el país”.

Con un tono crítico y de confrontación directa con el oficialismo y sectores aliados, Morales dejó en claro que la discusión por la reforma laboral continuará en las calles y en el Senado, en un escenario político que, según su visión, está lejos de cerrarse.