La secretaria general de ADIUNJu, docente universitaria e investigadora del CONICET, Gabriela Gresores, cuestionó duramente la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, al advertir que “no tiene nada de bueno” y que está diseñada para beneficiar a “las empresas más concentradas”, en detrimento de trabajadores, jubilados y del sistema público en general.
En diálogo con el programa radial «Preso en mi Ciudad» de SKY FM, Gresores confirmó que el gremio docente universitario ya resolvió en asamblea sumarse activamente a la campaña nacional contra la reforma y participar de un plan de lucha con paros y movilizaciones cuando el proyecto comience a tratarse en el Congreso. “Es un gran cambio que beneficia a las empresas más concentradas, sigue siendo esta política de sacarle a los pobres para darle a los ricos y precariza aún más la situación de los trabajadores y las trabajadoras”, sostuvo.
La dirigente sindical remarcó que, lejos de generar empleo, este tipo de reformas históricamente produjeron el efecto contrario. “Estas leyes nunca sirven para crear empleo, sino que generan situaciones más beneficiosas para destruirlo, y ya sabemos que eso es así”, afirmó, marcando un fuerte contraste con el discurso oficial del Gobierno nacional.
Gresores detalló que el pasado 12 de enero ADIUNJu realizó una asamblea en la que se definió el plan de acción y se resolvió integrar la denominada Asamblea Permanente en contra de la reforma laboral, que ya tuvo una reunión con gran participación en el CEDEMS. Según explicó, las acciones se coordinan tanto a nivel provincial como nacional, en el marco del Frente de Gremios Estatales y del Frente Unidas por los Sindicatos.
“Cuando empiece a tratarse la ley, seguramente va a haber paros y una marcha nacional que se replicará sin duda en la provincia”, anticipó la secretaria general, al tiempo que anunció volanteadas, charlas en los lugares de trabajo y la producción de materiales explicativos para informar a la sociedad sobre el alcance del proyecto.
Uno de los puntos más sensibles, según advirtió, es el impacto directo sobre los docentes universitarios. “Por ejemplo, dejaría de estar vigente nuestro convenio colectivo, que nos ha llevado más de casi un siglo poder implementarlo, si cae el punto de la ultraactividad”, alertó, señalando un retroceso histórico en derechos laborales conquistados.
La dirigente también cuestionó las consecuencias previsionales de la reforma. “Desde el punto de vista de los jubilados, esta ley implica un gran negocio financiero, desfinancia las cajas del ANSES y volvemos en parte a la locura de lo que eran las jubilaciones privadas, que por algo se han sacado”, afirmó, reforzando el tono crítico hacia la iniciativa oficial.
Finalmente, Gresores sostuvo que aún “no hay una gran claridad acerca de los costos que va a tener esta reforma laboral para el conjunto de los sectores populares”, y aseguró que el objetivo del gremio es visibilizar lo que considera un ajuste estructural encubierto. “Vamos a estar haciendo videítos explicativos y generando nucleamientos en cada unidad académica”, concluyó, dejando en claro que la conflictividad en el ámbito universitario y estatal irá en aumento si el proyecto avanza.

