La diputada provincial del Frente de Izquierda, Natalia Morales, lanzó una fuerte denuncia pública contra sectores políticos que se autodefinen como defensores de los derechos de las mujeres pero que, según afirmó, “van a avalar la reforma laboral esclavista” impulsada por el Gobierno nacional. En una entrevista radial con SKY FM 106.1 MHZ, la legisladora sostuvo que el proyecto representa un retroceso histórico en derechos laborales y que afectará de manera directa y más profunda a las trabajadoras, en especial a quienes son madres o tienen tareas de cuidado.
Morales cuestionó de manera directa a legisladoras nacionales (Senadora Vilma Bedia – LLA) y provinciales que, durante la campaña, “se la pasaron hablando de los derechos de las mujeres y ahora van a entregar nuestros derechos”, en referencia a apoyos anticipados al paquete de reforma. Aseguró que no existen aspectos positivos para rescatar y que se trata de un plan integral de ajuste: “Es un paquete que de conjunto retrocede con derechos conquistados desde hace un siglo en nuestro país”, afirmó.
Uno de los puntos más criticados por la diputada es la flexibilización horaria que propone la iniciativa. Según explicó, el esquema permitiría que el empleador defina de manera irregular la jornada laboral diaria: “Un día trabajás dos horas y otro día trabajás doce, y eso tiene afectaciones graves, sobre todo si sos madre o tenés personas a cargo”. Morales remarcó que esta incertidumbre impacta directamente en la organización de la vida cotidiana y profundiza desigualdades de género ya existentes.
En el plano salarial, la legisladora advirtió que la reforma elimina o relativiza ítems históricos del salario de los trabajadores, como el pago diferencial por horas extras y feriados. “Ese plus que muchos trabajadores necesitan para llegar a fin de mes ya no va a estar”, señaló, y explicó que el llamado “banco de horas” normaliza extensiones de jornada sin una compensación económica real, lo que calificó como “un ataque grave al salario”.
Morales también apuntó contra el argumento oficial de que la reforma generará empleo y lo calificó de falso. “Los estudios internacionales muestran que en países donde se aplicaron reformas laborales, como Grecia, no hubo mayor generación de empleo”, sostuvo. En ese sentido, afirmó que el verdadero beneficiado es el sector empresarial: “El sector que se beneficia es el empresarial, que usa la excusa de la crisis para avanzar en despidos y quitar derechos”.
Como ejemplo, mencionó el caso de la empresa Ledesma, que despidió a más de 300 trabajadores mientras realizaba inversiones millonarias: “Si estaba en crisis, ¿cómo explica que haya comprado un ingenio azucarero en Tucumán?”, cuestionó, y aseguró que estas prácticas buscan disciplinar a los trabajadores mediante el miedo a perder el empleo.
La diputada también criticó el rol de la oposición tradicional y de las conducciones sindicales. Afirmó que PRO, UCR (por Diputada Maria Ines Zigaran) y sectores del peronismo (por Senadora Carolina Moises) ya han sido funcionales a este tipo de reformas y responsabilizó a la CGT y la CTA por permitir avances previos. “No queremos una jornada folclórica, queremos un paro activo y un verdadero plan de lucha”, reclamó, de cara al posible tratamiento del proyecto en el Senado el próximo 10 de febrero.
Finalmente, Morales llamó a los trabajadores a rechazar la reforma y a no apoyar el proyecto por miedo. “Defender el puesto de trabajo es rechazar la reforma laboral”, sostuvo, y convocó a informarse y movilizarse: “El único lenguaje que entienden es el de las calles”. La legisladora aseguró que el Frente de Izquierda impulsará una campaña nacional contra la reforma y advirtió que aceptar el proyecto significaría convalidar un nuevo retroceso en derechos laborales en la Argentina.

