El bloque del Frente de Izquierda cuestionó con dureza al gobierno provincial por la forma y el contenido del proyecto de coparticipación municipal impulsado por el Ejecutivo jujeño. El diputado provincial Gastón Remy denunció que la iniciativa fue presentada de manera “express”, sin debate real, sin cifras concretas y en un contexto de ajuste presupuestario que, según advirtió, profundiza la discrecionalidad y las desigualdades entre municipios.

La crítica surgió luego de un plenario de comisiones realizado en la Legislatura de Jujuy, donde el oficialismo dio a conocer el proyecto enviado por el gobernador Carlos Sadir. Desde la izquierda señalaron que la exposición duró menos de 20 minutos y que no permitió discutir aspectos centrales. “Fue una presentación muy escueta, express, duró 20 minutos como mucho, más bien fue decir ‘acá está el borrador y el año que viene veremos qué sale’”, afirmó Remy.

El legislador remarcó que el proyecto ni siquiera tomó formalmente estado parlamentario y que fue distribuido de manera informal. “No es que esté formalmente dentro de las comisiones, lo hicieron circular por WhatsApp y dijeron que era para empezar a discutir en 2026”, explicó, cuestionando la falta de seriedad institucional del procedimiento.

Uno de los puntos más criticados fue la ausencia total de proyecciones económicas. “No pudieron confirmar si esto va a implicar más plata, la misma o menos plata para los municipios. No tenían números, fueron bastante improvisados”, sostuvo Remy. Además, advirtió que el proyecto no aclara cómo impactaría sobre un presupuesto 2026 que ya fue votado bajo criterios de ajuste.

Desde el Frente de Izquierda también alertaron que la iniciativa no modifica el esquema de poder actual ni limita el manejo discrecional de fondos. “Podés cambiar un poco el esquema de reparto, pero si la torta es cada vez más chica, lo que terminás distribuyendo es la miseria”, expresó el diputado, al señalar que el ajuste fiscal nacional y provincial condiciona cualquier redistribución real.

En ese sentido, Remy sostuvo que el problema de fondo no es solo cómo se reparte, sino qué se reparte. “Si cada vez hay menos plata para salud, educación y obra pública, aunque cambies los criterios, el condicionamiento estructural se hace presente más temprano que tarde”, afirmó, vinculando la discusión de la coparticipación con el deterioro de los servicios públicos y la falta de infraestructura en barrios populares.

Otro aspecto que generó fuertes críticas fue la omisión de la situación laboral de los trabajadores municipales. “El proyecto no dice nada sobre la condición de jornalizados o contratados. Nosotros queremos discutir una coparticipación que garantice planta permanente, pero eso no está contemplado”, señaló Remy, y advirtió que los sindicatos municipales deberán prestar especial atención al debate.

Finalmente, el legislador denunció que la iniciativa oficial se presenta como un gesto político, pero sin voluntad real de discusión. “No hubo preguntas, no hubo debate, no hubo números. Si no estábamos nosotros, prácticamente nadie hablaba”, concluyó, dejando en evidencia el malestar de la oposición frente a un proyecto largamente prometido que, según el Frente de Izquierda, vuelve a quedar atrapado entre la improvisación y el ajuste.