En el marco de la Navidad y las fiestas de fin de año, la Municipalidad de Ciudad Perico intensificó los controles y el mensaje de concientización contra el uso y la venta de pirotecnia sonora, una práctica prohibida por la ordenanza municipal N.º 1450 y la ley provincial N.º 6187. Desde el Ejecutivo local remarcaron que el objetivo central es cuidar a los animales y a las personas en situación de vulnerabilidad, como quienes presentan Trastorno del Espectro Autista (TEA), adultos mayores y personas con hipersensibilidad auditiva.
Así lo expresó el encargado de Higiene y Seguridad del municipio, Yunes Namur, quien explicó que el trabajo se desarrolla de manera articulada con bomberos, policía, explosivos y el área contravencional. “Desde el Departamento de Seguridad e Higiene nos hemos abocado al control comercial de la venta de pirotecnia. Los locales habilitados son exclusivamente para ese rubro y reciben capacitaciones específicas junto a bomberos”, señaló.
Namur confirmó que los vecinos estan comenzando a involucrarse activamente y que las denuncias vecinales ya permitieron intervenir en casos concretos. “Ayer tuvimos un caso en Pampitas, donde hubo una denuncia y corroboramos la venta de pirotecnia sonora. Se labró el acta y la multa correspondiente”, detalló, destacando la importancia de la participación ciudadana.
En ese sentido, el funcionario recordó que los vecinos pueden denunciar de forma directa o anónima ante las dependencias policiales y bomberos de la ciudad. “Muchas veces los vecinos se nos acercan en la calle y nos dicen ‘en tal lugar están vendiendo pirotecnia’, y a partir de eso trabajamos en conjunto para intervenir”, explicó, aclarando que el decomiso solo puede ser realizado por bomberos y el área de explosivos.
Más allá del control, Namur hizo hincapié en el trasfondo social y humano de la campaña. “Es una cuestión de responsabilidad: estamos afectando al más débil, a los animalitos, a las personas con TEA, a chicos con discapacidad o trastornos auditivos. Tenemos que entrar en conciencia y ponernos en el lugar del otro”, sostuvo.
El encargado de Higiene y Seguridad reconoció que el cambio cultural no es sencillo, pero destacó avances. “Cada año, según las estadísticas, va bajando la pirotecnia sonora. El vecino está entendiendo de a poco, gracias también al rol fundamental de los medios de comunicación”, afirmó, aunque advirtió sobre la persistencia de la venta clandestina y el ingreso de pirotecnia desde localidades vecinas.
Finalmente, Namur dejó un mensaje claro para quienes aún consideran inofensivo el uso de pirotecnia sonora: “Probemos no tirar pirotecnia y veamos cómo se siente el otro. Si hay una ley, hay que respetarla. Las multas provinciales arrancan desde los 8 millones de pesos, pero más allá de eso, se trata de empatía y de cuidar al prójimo”.
Desde el Municipio de Perico cuyo intendente es Rolando Pascual Ficoseco, reiteraron el llamado a vivir unas fiestas en paz, reforzando la idea de que celebrar también implica respeto, solidaridad y compromiso colectivo con la salud y el bienestar de toda la comunidad periqueña.

