En el marco del paro por 72 horas las docentes fueron recibidas por el Bloque del PTS-FITU en la Comisión de Género. «La docencia es un sector feminizado violentado por el Estado y el Gobierno de Jujuy que tiene que ser escuchado y tener respuestas inmediatas. Violencia de género es que les impongan paritarias de hambre, descuentos y sanciones, y que les roben y se entrometa en la organización sindical», afirmó la presidenta del bloque Natalia Morales.
En el marco del paro por 72 horas las docentes fueron recibidas por el Bloque del PTS-FITU en la Comisión de Género. «La docencia es un sector feminizado violentado por el Estado y el Gobierno de Jujuy que tiene que ser escuchado y tener respuestas inmediatas. Violencia de género es que les impongan paritarias de hambre, descuentos y sanciones, y que les roben y se entrometa en la organización sindical», afirmó la presidenta del bloque Natalia Morales.
La docencia de ADEP y CEDEMS se encuentran realizando un plan de lucha en defensa de sus derechos. Fueron recibidas hoy miércoles en el tercer día de paro en la Comisión de Género de la Legislatura provincial. Estuvieron presentes también los diputados Lamia Debbo y Alejandro del mismo bloque. Lamentablemente los distintos bloques que conforman la comisión (UCR, PJ y LLA) no participaron de la misma.
«La mayoría somos mujeres y estamos peleando por una recomposición salarial. Nos molestan los dichos del gobierno en contra de la docencia, eso también es violencia de género y se tiene que terminar. No puede ser que diputados y funcionarios, como la ministra de educación, que no presentan propuestas favorables a la población, son los responsables de aumentar sus propios sueldos a millones, a veces incluso por decreto» expreso Vanina, maestra en un barrio de la capital.
«Sobre nosotras, además de las horas que dedicamos a tareas como maestras en casa, recae la doble jornada laboral y tareas de cuidado. Nuestro salario no nos alcanza a las maestras para cubrir las necesidades básicas de nuestra familia, en gran parte somos el único sostén de hogar, lo que implica la responsabilidad de cubrir el 95% de los costos familiares», culminó.
«De nuestro bolsillo sale el dinero para los materiales que necesitamos para trabajar y para capacitarnos, y eso no debería ser así. Los comedores escolares también están siendo afectados, sobre todo en las escuelas rurales, donde no contamos con gas natural porque el gobierno nos lo quita y se sigue cocinando a leña. Contemplamos que el plato de comida que reciben en la escuela los niños, son para muchas familias la única fuente de alimentos que pueden tener», dijo Vanesa maestra de Vinalito.
«Las jubiladas somos desoídas, porque en este sistema político se descarta la vejez, y no se respeta el derecho a la salud. Las maestras no tenemos descanso, ni reconocimiento médico que abarque nuestras necesidades, y también vemos como hay niños en las aulas que necesitan integración y no la tienen garantizada» dijo Sandra, jubilada de una escuela rural
«Peleamos por nuestro sindicato. Parte del proceso de recuperarlo fue organizándonos y saliendo a las calles, por eso hoy no podemos naturalizar que a nuestro sindicato lo pretenda manejar el Gobernador Sadir, queremos que nos devuelva Adep a la docencia. Ya vemos como Milei preside contra la clase trabajadora, quienes estamos atravesando una crisis profunda y una degradación en la vida de las niñas y niños, y todas las familias. ¿Por qué no se impone un impuesto a las grandes fortunas? No podemos naturalizar que haya escuelas sin paredes, ventiladores, botiquines, gabinetes psicopedagógicos, articulación con trabajadoras sociales… a las maestras las infancias nos importan, por eso realizamos bingos, sorteos y colaboramos para infraestructura, medicamentos, y hasta para ayudar a que nuestros niños tengan calzado», sostuvo María, docente jubilada.
«Soy hija de minero. Trabajando tuve una parálisis facial. Dos compañeras de lucha fallecieron a causa de situaciones de salud evitables, porque trabajamos en constante estrés y preocupación. Pero esto, nos da fuerzas para continuar peleando, porque también luchamos contra las carencias y por una vida en condiciones», dijo María maestra de una escuela de Alto Comedero.
Por su parte desde el bloque del PTS FITU, reafirmaron su compromiso de poner a disposición la comisión y bancas para fortalecer la organización y lucha en las calles, armar una agenda en común tomando las problemáticas planteadas.
También afirmaron que, salvó la izquierda, la «Legislatura nuevamente da la espalda a la docencia, o peor, diputados que legitiman el ataque y se expresan a favor de los descuentos como el diputado Federico Manente, que no se puede naturalizar. Tampoco el rol de las centrales sindicales que están ausentes en las luchas y le hacen el juego a la derecha y al gobierno de Sadir»
Fuente: La Izquierda Diario

