El ministro Normando Álvarez García cuestionó con dureza el apoyo del presidente Javier Milei a Manuel Adorni y advirtió sobre el impacto negativo de las controversias en la credibilidad política.

El ministro de Gobierno, Justicia, Derechos Humanos y Trabajo de Jujuy, Normando Álvarez García, lanzó fuertes críticas hacia el presidente Javier Milei por sostener públicamente a su vocero Manuel Adorni en medio de cuestionamientos y escándalos, y consideró que esa decisión “le hace daño” a la gestión nacional.

Consultado sobre la continuidad del respaldo presidencial, el funcionario provincial fue contundente: “Es un problema de ellos, yo creo que le hace daño”, sostuvo, marcando distancia con la política adoptada por el Gobierno nacional.

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NO a la reforma laboral

En ese sentido, Álvarez García apuntó directamente contra la coherencia discursiva del oficialismo y cuestionó el contraste entre el discurso y las acciones: “Sobre todo porque él daba clase de moral desde la tribuna y después hace lo mismo o peor cosa”, afirmó, en referencia a lo que consideró una contradicción en la conducta pública de los dirigentes involucrados.

El ministro también advirtió sobre las consecuencias políticas de estos episodios y utilizó una metáfora para describir la situación: “Por eso los tiros en el pie que se le están dando”, expresó, sugiriendo que las decisiones adoptadas terminan perjudicando al propio espacio político.

Finalmente, remarcó que los escándalos dejan huella más allá del contexto político y cuestionó cualquier intento de minimizar su impacto: “No sé qué creerán que va a pasar, y eso no pasa. Todos sabemos que no pasa, los escándalos esos, lamentablemente para ellos siempre se mantienen, estén en el gobierno o no estén en el gobierno”, concluyó.

Las declaraciones del funcionario jujeño se suman a una creciente ola de cuestionamientos y denuncias sobre enriquecimiento ilicito, malversación de caudales públicos, defraudación contra la administración pública, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público, en un escenario marcado por tensiones internas y desgaste de la imagen pública.