La diputada provincial del Frente de Izquierda, Natalia Morales, cuestionó duramente la aprobación de la reforma de la Ley de Glaciares en el Congreso, a la que calificó como “un escándalo” impulsado mediante “compra de votos, corrupción y medidas antidemocráticas”, y advirtió que la iniciativa pone en riesgo el acceso al agua para millones de personas.
En declaraciones radiales con el periodista Marcos Huanca de SKY FM, Morales afirmó que “la votación en el Congreso fue un escándalo, un circo”, y sostuvo que la aprobación “se pudo llevar adelante con la compra, la corrupción, con detenciones, con medidas antidemocráticas”. Además, remarcó que el oficialismo nacional, encabezado por Javier Milei, logró avanzar pese a su minoría parlamentaria gracias al respaldo de otros espacios políticos.
“Queda en evidencia que la Libertad Avanza se vale de votos del PRO, de la UCR y del PJ para aprobar una ley regresiva”, señaló, y agregó que “si se trata de extractivismo y de dar luz verde a las corporaciones mineras, no hay mucha diferencia entre los distintos sectores políticos”.
La legisladora también apuntó contra el rol del gobierno de Jujuy y sectores de la Unión Cívica Radical, cuestionando el aporte de quórum y votos afirmativos. En ese sentido, fue especialmente crítica con el diputado Jorge Rizzotti: “No se le movió un pelo para dar quórum y votar con los negacionistas del cambio climático”.
Morales denunció además que el tratamiento legislativo se realizó de manera acelerada y con falta de transparencia. “Votaron rapidito y de madrugada porque le tienen pánico a la organización popular; cuanto más oscuro es el trámite, más sucio es lo que votan”, expresó, en línea con cuestionamientos realizados por referentes de su espacio como Myriam Bregman.
En cuanto a las consecuencias, advirtió que la reforma “desprotege menos del 1% del territorio argentino donde se encuentran fuentes de agua estratégicas” y habilita proyectos extractivos en zonas sensibles. Según detalló, esto podría afectar de manera directa a “siete millones de personas” en el país.
“Se está poniendo en riesgo la vida de esos territorios”, sostuvo, al tiempo que alertó sobre el impacto en regiones como la puna jujeña, donde los ambientes periglaciares abastecen de agua a comunidades locales.
Finalmente, la diputada vinculó la aprobación de la ley con negociaciones políticas entre gobernadores y el Gobierno nacional, señalando al mandatario jujeño Carlos Sadir. “Se cambiaron votos por prebendas provinciales, a costa de medidas que van a afectar a toda la población”, denunció.
Desde el Frente de Izquierda ratificaron su rechazo a la reforma y anticiparon nuevas acciones políticas y judiciales contra la medida.

