El equipo femenino Anfitrionas de Perico alcanzó la final provincial en Alto Comedero y, pese a caer por penales, dejó una imagen de compromiso, superación y orgullo que fortalece el crecimiento del fútbol femenino en la ciudad.
“Perico llegó a la final. Eso es lo que todos desean, jugar una final. Estoy plenamente feliz y orgullosa de cada una”, afirmó Cecilia Arrueta, arquera y delegada del equipo en dialogo con el Diario Digital Perico Hoy.
La definición fue electrizante. Tras ir perdiendo 2 a 0, el conjunto periqueño logró empatar y forzar la tanda de penales. “Se nos escapó, esto era nuestro. Nuestra arquera atajaba y así sucesivamente, pero los penales son cuestión de suerte”, explicó la capitana Anita Arce, resaltando el carácter del plantel.
Arrueta destacó la entrega colectiva: “Las chicas lo dieron todo hasta el último minuto. Más allá del resultado, defendieron la camiseta de Anfitrionas y demostraron que Perico puede y puede mucho más”.
Remontada y carácter
La capitana recordó que el equipo nunca bajó los brazos. “Íbamos perdiendo 2 a 0 y logramos darlo vuelta. Metí el gol de tiro libre, fue al ángulo. Si teníamos cinco minutos más, lo ganábamos”, señaló Arce, describiendo el esfuerzo físico y anímico de un plantel que jugó con determinación hasta el final.
Arrueta agregó que el proceso fue fruto del sacrificio sostenido: “Todos los fines de semana viajábamos, a veces salíamos a las siete de la mañana y llegábamos directo a jugar. Hay mucho compromiso detrás de esto”.
Un proyecto que nació con ambición
El equipo surgió el año pasado con una convicción clara: que Perico tuviera representación femenina en el torneo provincial. “Dijimos: ‘¿Por qué Perico no? Perico tiene un gran semillero’”, recordó Arrueta.
Tras una primera experiencia de aprendizaje, este año el plantel se reforzó y logró el objetivo de estar entre los dos mejores de la provincia. “De todo se aprende. Este año hicimos historia”, subrayó.
Las jugadoras participan simultáneamente en distintas ligas locales, disputando hasta tres partidos por sábado. “Somos apasionadas del fútbol. A veces se cruzan los horarios y nos tenemos que repartir, pero siempre estamos”, explicaron.
Pedido de acompañamiento
Más allá del logro deportivo, las referentes aprovecharon para visibilizar las dificultades económicas que implica competir a nivel provincial.
“Es un costo muy grande ir a jugar un provincial: arbitraje, transporte. Estaría bueno que las instituciones o dirigentes se acerquen para colaborar y acompañar el fútbol femenino”, solicitó Arrueta.
Ambas agradecieron el respaldo recibido. “Transpiraron la camiseta de Anfitrionas y la gente nos acompañó mucho”, expresó la delegada. Arce sumó: “Agradecer a cada una de las chicas, a la hinchada y a nuestras familias, que siempre están”.
La final dejó algo más que un subcampeonato: consolidó a Anfitrionas como símbolo del crecimiento del deporte femenino en Perico y abrió la puerta a nuevas metas. Como resumió su capitana: “El fútbol da revancha. Hay que seguir trabajando”.

