La instalación de una segunda alarma comunitaria en el Barrio Obrero de Perico fue recibida con satisfacción por los vecinos, quienes resaltaron el acompañamiento del municipio y aseguraron que la medida aporta mayor tranquilidad a la zona.

Beatriz Juárez, vecina del sector, valoró la respuesta oficial ante los pedidos realizados por la comunidad. “Al municipio por hacerse eco de nuestro pedido, porque a veces nos sentíamos desamparados. Vivimos en una calle casi a la orilla de la ciudad y bastante complicada en algún momento. Ahora está tranquilo el barrio y esto nos da muchísima seguridad”, expresó.

La nueva herramienta se suma a una primera etapa ya implementada, lo que, según explicó Juárez, refuerza la prevención. “Ya anteriormente, hace años, nosotros habíamos instalado unas alarmas vecinales que también nos daban tranquilidad. Y ahora, bueno, esto ya es otra cosa más segura y estamos contentos todos con este tema”, afirmó.

La vecina recordó que tiempo atrás la situación era compleja, especialmente en inmediaciones de la Plaza, donde se registraban hechos preocupantes. “Se encontraban muchas cosas acá y, aparte, era un lugar utilizado para juntarse de diferentes barrios, hacer como competencias de peleas. Era bastante feo, no se podía pasar de noche”, relató.

En ese sentido, destacó que el cerramiento de la plaza fue una medida fundamental para recuperar la tranquilidad del sector. “Este cerramiento que se ha hecho acá ha tranquilizado muchísimo el barrio y el paso de gente desconocida por el lugar”, sostuvo.

Respecto al procedimiento para acceder a estas alarmas comunitarias, Juárez explicó que existe un trabajo articulado entre el municipio y la Policía. “La gestión se inicia en el municipio, donde tuvimos muchísima apertura desde el intendente Ficoseco, y de ahí se contacta la policía, que tiene una persona encargada de realizar el trámite de compra de alarmas. Nosotros solamente pagamos las alarmas; lo que es la sirena que está puesta acá arriba, esa está a cargo del municipio”, detalló.

Finalmente, recomendó a otros barrios avanzar con este tipo de iniciativas. “Yo creo que sí. Todo lo que hagamos para dar seguridad es positivo. Es algo que suena bastante fuerte y quien esté por hacer alguna cosa que no corresponde, al escuchar esto seguramente se asusta. Así que yo creo que es bueno, es positivo, es muy positivo”, concluyó.

Con esta segunda alarma y el cerramiento de la Plaza del Barrio, el Barrio Obrero consolida un trabajo conjunto entre vecinos y municipio, apostando a la prevención y a la construcción de entornos más seguros para toda la comunidad.