El diputado provincial del Frente de Izquierda, Gastón Remy, advirtió que los salarios de los trabajadores estatales en Jujuy “no permiten llegar a fin de mes” y denunció que, mientras docentes y empleados públicos apenas cubren entre el 58% y el 67% de la canasta familiar, el Gobierno provincial mantiene más de 76 mil millones de pesos en plazos fijos, imponiendo aumentos salariales por debajo de la inflación.
“Hoy por hoy el sueldo inicial de una maestra o profesor en la provincia es de 810 mil pesos y el salario garantizado mínimo de un estatal es de 700 mil pesos”, detalló Remy en diálogo con el programa radial «Preso en mi Ciudad» de Sky FM 106.1, y remarcó que esos ingresos “ninguna familia puede vivir con eso”.
Según explicó el legislador, incluso el salario docente (que apenas logró empatar la inflación del último año) “solo cubre el 67% de la canasta familiar”, lo que obliga a que “el resto de los integrantes de la familia salga a buscar o generar ingresos como sea”.
Remy sostuvo que la crisis salarial se agrava por la falta de empleo registrado y el avance de la precarización laboral. “Hace muchísimo tiempo que está frenada la creación de empleo registrado, el Estado prácticamente no contrata y lo que predomina es la changa y el empleo mal pago”, afirmó, y recordó el cierre de empresas que dejaron cientos de trabajadores en la calle, incluso en ciudades como Perico.
En ese contexto, el diputado vinculó la caída del consumo con la pérdida del poder adquisitivo. “No se vende nada porque no hay poder de compra, y encima el endeudamiento se volvió carísimo”, señaló, advirtiendo sobre el crecimiento de la mora bancaria y el uso de tarjetas de crédito para cubrir gastos básicos.
También apuntó contra la política económica nacional y provincial: “El salario se usa como variable de ajuste para contener la inflación, mientras sectores como el financiero o el exportador hacen negocios formidables”, expresó, y agregó que “para la mayoría trabajadora esto se transformó en un círculo vicioso de empobrecimiento”.
En relación a las paritarias, Remy fue contundente: “Son aumentos impuestos, cuando te das cuenta ya están liquidados los sueldos”, y cuestionó la pasividad de las conducciones sindicales. “Cada gremio pelea por su cuenta y el resultado siempre es a la baja”, sostuvo.
Finalmente, denunció que el Gobierno provincial “tiene plata, pero se da el lujo de imponer aumentos que no se corresponden con la inflación ni con el costo de vida”. “Es información oficial: más de 76 mil millones de pesos en plazos fijos, casi tres meses de recaudación provincial”, subrayó.
Para Remy, la falta de unidad gremial permite sostener este esquema: “Si todos esos reclamos se unieran, mostrarían lo que es: un gobierno extremadamente débil”, concluyó, al tiempo que advirtió que las reformas en debate “están pensadas para los empresarios y no para los trabajadores, para quitar derechos y no para mejorar las condiciones de vida”.

