El diputado provincial del Frente de Izquierda, economista y docente universitario Gastón Remy, cuestionó con dureza los anuncios del gobernador Carlos Sadir sobre la reducción de impuestos provinciales y aseguró que se trata de una medida “publicitaria” que no beneficia a la mayoría de la población, sino a un sector reducido de grandes empresas industriales, mientras trabajadores, monotributistas y pequeños comerciantes continúan soportando la mayor carga fiscal.
En diálogo con el programa radial «Preso en mi ciudad» de Sky FM 106.1, Remy aclaró que la iniciativa “no es nueva”, ya que “el proyecto se transformó en ley en Diciembre con los votos mayoritarios de radicales y peronistas”, y sostuvo que el anuncio actual busca instalar un discurso de alivio impositivo que, en los hechos, no alcanza a la población común. “No le están bajando impuestos a la gente de a pie, al laburante o al jubilado, sino a un sector particular que es la industria”, remarcó.
El legislador explicó que la ley elimina por cinco años el impuesto a los Ingresos Brutos y reduce a la mitad el impuesto a los sellos únicamente para empresas industriales que cumplan determinados requisitos. “Todo lo que no es industria —comercio, servicios, transporte— queda afuera. Decir ‘rebaja impositiva’ suena a alivio general, pero en realidad no es así”, afirmó.
Según Remy, la medida resulta claramente discriminatoria frente a la situación de los pequeños contribuyentes. “Un monotributista que apenas llega a fin de mes no tiene ningún beneficio. A los que se registran ahora les dan un año de gracia y después les cobran todo, sin rebaja. En cambio, a las industrias les dan cinco años”, cuestionó. Y agregó: “Treinta mil monotributistas no reciben nada, mientras que unos 500 dueños de industrias sí acceden a beneficios fiscales”.
El diputado también desmintió que la rebaja impositiva vaya a traducirse en precios más bajos para los consumidores. “El impuesto a los Ingresos Brutos se traslada al precio final. Aunque la industria deje de pagarlo, el comercio sí lo paga, entonces el consumidor no ve ninguna baja”, explicó, señalando que esta estructura “termina recayendo sobre el comercio y el consumidor final”.
Remy vinculó el anuncio provincial con una orientación política más amplia, alineada con los reclamos del gran empresariado a nivel nacional. “No es solo discurso. Hay un reclamo concreto de las grandes empresas: menos impuestos y reformas laborales más flexibles. Se promete que eso va a generar empleo, pero ese resultado nunca se da”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que estas políticas “se presentan con un discurso atractivo para legitimar beneficios para una minoría”.
En relación con el impacto fiscal, el legislador advirtió que el Gobierno no explicó cómo compensará la caída de recaudación. “No hay datos claros sobre cuánto se va a dejar de recaudar ni de dónde se va a compensar, mientras a docentes, estatales y personal de salud les dicen que no hay plata”, señaló. Para Remy, la contradicción es evidente: “La provincia tiene recursos, pero no cobra lo que tiene que cobrar, sobre todo a sectores como la minería, que directamente no pagan Ingresos Brutos”.
“El resultado es perverso”, enfatizó. “El propio pueblo trabajador termina pagando la salud y la educación, mientras las grandes empresas reciben exenciones. Así es fácil ser empresario: el Estado hace lo que piden y los trabajadores se arreglan como pueden”.
Finalmente, el diputado del Frente de Izquierda sostuvo que estas decisiones “lejos de reducir la desigualdad, la profundizan” y planteó la necesidad de un cambio de rumbo. “Hay otras formas de encarar la cuestión fiscal, pero el Gobierno elige beneficiar a los grandes y ajustar sobre los más chicos”, concluyó, convocando a la organización y la movilización social frente a estas políticas.

