Con una masiva participación de familias, niños y jóvenes, el Encuentro de Pesebres 2025 se vivió con alegría en la Plaza San Martín de Perico, reafirmando una de las expresiones de piedad popular más antiguas y significativas del norte argentino. Así lo destacó el padre Miguel Squicciarini, párroco de San José de Perico, al remarcar el valor cultural, religioso y comunitario de esta celebración.
“Lo de los Pesebres es una de las citas más antiguas de Jujuy y de todo lo que es el norte”, expresó el sacerdote, al tiempo que subrayó que este año participaron más de 50 pesebres que, desde el 15 de diciembre, vienen celebrando las tradicionales novenas. El encuentro central debió adelantarse por la posibilidad de lluvias, aunque finalmente el clima acompañó la jornada festiva.
En el marco de la Navidad, el padre Squicciarini remarcó el mensaje central que transmite esta manifestación de fe popular: “La Navidad es el Niño Dios, y todo niño, todo bebé siempre nos da alegría, nos cambia la vida y nos presenta desafíos”. En ese sentido, señaló que el nacimiento de Jesús invita a las familias a asumir nuevos compromisos y a comenzar el año “como una travesía”, tal como propone el Papa, “donde hay que arriesgarse y asumir los desafíos”.
El sacerdote también valoró el trabajo silencioso y constante de las familias y comunidades parroquiales que sostienen esta tradición año tras año. “Son las familias las que reúnen a los chicos y mantienen viva esta tradición de fe”, afirmó, destacando el acompañamiento de la Iglesia a través de las novenas, las misiones y las celebraciones litúrgicas solicitadas por los propios pesebres.
En cuanto a la participación juvenil, Squicciarini sostuvo que estas celebraciones representan una oportunidad importante para acercar a los jóvenes a la Iglesia: “Los jóvenes son uno de los grandes desafíos y estas celebraciones los convocan”. Además, reconoció que muchos atraviesan situaciones complejas como adicciones o vacíos interiores, ante lo cual la Iglesia debe “dar respuesta y llegar con un mensaje que los acompañe”.
Finalmente, el párroco dejó un mensaje de esperanza y compromiso dirigido a las familias periqueñas: “Que sigamos conservando la fe, que haya unidad, paz y que el perdón marque nuestras relaciones y vínculos”, concluyó, agradeciendo la participación de la comunidad y deseando bendiciones para todos.
El Encuentro de Pesebres volvió a demostrar que Perico mantiene vivas sus tradiciones, fortaleciendo la identidad cultural y la fe como pilares de la vida comunitaria.

