Editorial
La protagonista de esta joya parlamentaria es Mónica Alaniz, concejal de La Libertad Avanza, cuyo proyecto reproduce prácticamente de manera literal una ordenanza de Villa Gobernador Gálvez, en Santa Fe.
La idea de consultar qué hacen otros municipios no tiene nada de extraordinario, pero en este caso es ni más ni menos una tomada de pelo para los periqueños.
Todo el trabajo fue bastante complejo copiar el texto, pegarlo y presentarlo. El inconveniente es que Perico no es Villa Gobernador Gálvez. Tampoco Jujuy es Santa Fe y, por esas pequeñas cosas de la vida institucional, las leyes tampoco son exactamente lo mismo que las ordenanzas.
El ridiculo de Alaniz llegó a tal nivel que dejó hasta los errores de redacción y faltas de ortografía que ya estaban en la norma original. Una maravilla de fidelidad documental.
Con tamaña sinvergüenzada vale preguntarse ¿dónde está el trabajo propio? ¿Dónde quedó el compromiso con la ciudad?
Nadie espera que Alaniz- conocida por sortear entradas para el show de Cazzu promocionando más su cara que la de la artista- descubra una fórmula revolucionaria para redactar ordenanzas. Tampoco que invente la legislación municipal desde cero. Pero entre consultar un antecedente y presentarlo prácticamente entero hay una distancia considerable.
Una distancia que se puede recorrer con dos teclas. Ctrl+C. Ctrl+V. Y luego pasar a cobrar una dieta para nada modesta.
La explicación tendrá que llegar tarde o temprano, porque cambiarle el nombre a una ciudad no convierte mágicamente un proyecto en una ordenanza local.
Imagen: IA

