La concejal de La Libertad Avanza admitió que su iniciativa sobre quemas controladas contiene coincidencias textuales con una normativa de General Gálvez, aunque aseguró que consultó antecedentes de distintas localidades y que el articulado fue adaptado a la realidad periqueña. Tras las críticas del Director de Ambiente de la Municipalidad de Perico Julián Lopez Zampini, defendió el trabajo de su bloque y cuestionó el veto del intendente.
La concejal de La Libertad Avanza de Perico, Mónica Alaniz, en una entrevista con el programa radial «La Mañana» de SKY FM 106.1 MHZ, reconoció que el proyecto de ordenanza sobre quemas controladas presentado por su bloque tiene coincidencias textuales con una normativa de General Gálvez, Santa Fe, pero rechazó que esa situación invalide el trabajo legislativo realizado y sostuvo que la iniciativa fue elaborada a partir de antecedentes de distintas ciudades.
“Sí, pero no fue la única fuente. De otras ciudades también nos sacamos”, afirmó Alaniz, al responder sobre las coincidencias entre ambos textos en medio de las críticas del director municipal de Ambiente, Julián Zampini.
La edil defendió la consulta de legislaciones vigentes en otros municipios como una práctica habitual para elaborar normas locales y argumentó que su objetivo era dotar a Perico de herramientas para regular las quemas en zonas rurales y prevenir situaciones de riesgo.
“Durante esos siete meses hemos consultado las principales ciudades del país para ver qué normativa tenían y llevar la legislación de Perico a ese nivel”, manifestó, en referencia al período transcurrido entre las elecciones municipales de mayo de 2025 y la asunción de las bancas en diciembre de ese año.
Alaniz aseguró que el proyecto formaba parte del denominado “Compendio San José”, presentado por su espacio político antes de asumir formalmente las funciones legislativas, y sostuvo que la redacción estuvo a cargo de su equipo.
“Muchos de sus artículos sí, por supuesto que sí. Y el espíritu del proyecto sigue siendo el mismo”, respondió cuando le preguntaron si la iniciativa era de elaboración propia.
Qué planteaba la ordenanza
Según explicó la concejal, la propuesta buscaba establecer condiciones para realizar quemas controladas, con intervención municipal, previsiones meteorológicas y medidas de seguridad para las personas encargadas de esas tareas.
“Lo importante para mí de este proyecto era la formalidad de la actividad, que se tuvieran en cuenta especificaciones técnicas que hoy no tenemos en Perico con respecto, por ejemplo, a las condiciones meteorológicas”, sostuvo.
La iniciativa, de acuerdo con su descripción, contemplaba que el municipio conociera y autorizara las prácticas, que se consideraran las condiciones del viento y que quienes realizaran las quemas dispusieran del equipamiento de seguridad necesario.
“Lo que vinimos a hacer con esa ordenanza es justamente eso, que sea una actividad formal, controlada, autorizada y comunicada por quienes nos gobiernan”, expresó.
Sin embargo, la concejal confirmó que el proyecto fue vetado por el Ejecutivo municipal. A su entender, la consecuencia fue que la ciudad quedó sin la normativa que su bloque pretendía implementar para regular esta actividad.
“Perico hoy no cuenta con la norma, porque está vetada”, afirmó.
La defensa frente a las acusaciones
Consultada sobre si consideraba correcto presentar una iniciativa local basada en una ordenanza de otra ciudad sin mencionar expresamente esa fuente, Alaniz sostuvo que el espíritu de la propuesta era similar, aunque afirmó que el articulado contenía adaptaciones.
“El espíritu del proyecto es el mismo. El articulado no”, señaló.
La concejal también defendió el uso de antecedentes legislativos y mencionó como ejemplo la influencia de la Constitución de Estados Unidos en la Constitución argentina para argumentar que las normas pueden tomar referencias de otros sistemas jurídicos.
“¿Cómo no vamos a traer a Perico iniciativas que funcionan en otras ciudades?”, planteó.
Alaniz afirmó que las modificaciones introducidas en el proyecto respondían a la realidad geográfica, política y social de Perico, y sostuvo que su equipo realizó un diagnóstico a partir del trabajo territorial y de las consultas efectuadas.
“Somos un equipo que estamos en la calle. Le duele a quien le duele”, expresó.
Cuestionamientos al director de Ambiente
En otro tramo de la entrevista, la edil cuestionó la participación de Zampini en las instancias de intercambio entre municipios y señaló que no lo vio presente en una asamblea nacional de intendentes vinculada con el medio ambiente, realizada en Tucumán, a la que aseguró haber asistido.
También le reclamó que se concentre en las responsabilidades de su área y en problemáticas locales relacionadas con la limpieza urbana y la gestión de residuos.
“A mí lo que me gustaría de Zampini es que trabaje en ambiente”, manifestó al cierre de la conversación. En otro pasaje, reclamó explicaciones sobre el Plan Girsu y la situación de los microbasurales.
Las críticas de la concejal forman parte de su posicionamiento en una controversia que enfrenta a integrantes de La Libertad Avanza con funcionarios del Ejecutivo municipal.
La posibilidad de volver a presentar el proyecto
Pese al veto, Alaniz aseguró que tiene intención de insistir con la iniciativa durante el próximo período legislativo.
“Sí lo voy a volver a hacer”, respondió cuando le preguntaron si aceptaría reformular y presentar nuevamente el proyecto con una elaboración específica para Perico.
La polémica deja planteados dos aspectos centrales: por un lado, la necesidad de establecer con precisión el alcance de las coincidencias entre los textos y las adaptaciones realizadas; por otro, la discusión sobre la conveniencia de contar con una normativa local que regule las quemas en zonas rurales.
La documentación de ambos proyectos, el detalle de sus diferencias y los fundamentos del veto municipal permitirían profundizar el análisis sobre la controversia y determinar qué herramientas normativas tiene actualmente Perico para abordar esta problemática.

